El uso de famosos en la publicidad engañosa, ¿Hasta donde alcanza la responsabilidad de ‘ellos’?

El uso de famosos en la publicidad engañosa, ¿Hasta donde alcanza la responsabilidad de ‘ellos’?

publicidad

Dr. Paúl H. Castro García
Profesor universitario y presidente del CONACUP

 

Artistas, deportistas, periodistas, líderes de opinión, entre otros, son usados frecuentemente para hacer publicidad de productos y servicios, actividad que les genera en aquellos casos de personajes de fama mundial, ingresos por varios millones de dólares nada despreciables.

Eventos y espectáculos con cobertura mundial, como lo es actualmente la Copa del Mundo o en su momento Las Olimpiadas son oportunidades para muchos famosos de obtener ingresos por cientos de miles o millones de dólares, al ser usadas sus imágenes para promover productos o servicios.

Y a nivel local, también la industria publicitaria hace uso de las imágenes de los famosos, incluso para campañas publicitarias con inversiones millonarias, basados, entre otros factores, en que la imagen del personaje escogido genera credibilidad en el público o algún otro atributo que sea de utilidad para resaltar las cualidades o calidades del producto promocionado y así posicionarlo en la mente del consumidor y lograr la tan ansiada preferencia del mismo.

El problema esta cuando la publicidad alrededor del producto o servicio promocionado con el “aval” de un personaje famoso resulta ser engañosa. Si bien es cierto que desde el punto de vista legal (al menos en nuestra legislación) no le alcanza responsabilidad alguna, sin embargo el “famoso” tiene o debería tener otro tipo de responsabilidad, la llamada “responsabilidad social”.

La responsabilidad social, no es un término que sólo les compete a las empresas o corporaciones, la responsabilidad social importa a todo individuo que realiza una actividad y que definitivamente tiene un impacto en la sociedad, impacto que puede ser positivo o negativo, constructivo o destructivo. La responsabilidad social en el caso de los famosos debe ser considerada con mayor cuidado dado su influencia en el comportamiento de los individuos de una sociedad. No se trata que un famoso done su tiempo en una causa social para decir que ya cumplió con su responsabilidad social, en el caso de la publicidad que tiene una finalidad persuasiva para que un consumidor tome una decisión adecuada de consumo, debe analizar cuidadosamente a que empresa esta “alquilando” su imagen, su prestigio, su credibilidad.

En nuestro país han habido casos recientes en donde la imagen de personajes famosos, de líderes de opinión, han sido usadas para campañas publicitarias de servicios y productos que luego han resultado ser engañosas, y si bien es cierto que el “famoso” no puede ni tiene que saber si dicha publicidad va a resultar ser engañosa (tendría que tener una bola de cristal), pero una vez que ha tomado conocimiento del caso debería hacer un deslinde con la publicidad engañosa sancionada y asumir un compromiso público de no volver a prestar su imagen para dicha empresa. Para terminar, quiero repetir lo dicho por el Dr. Gutiérrez en un reciente post sobre la responsabilidad social de los abogados y que calza perfectamente en este post, “[h]oy que el utilitarismo es exaltado como modelo de cultura del éxito, hay que afirmar que este es un éxito fugaz, barato. El verdadero éxito, el más permanente, está en el cumplimiento de nuestra responsabilidad social”.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *